viernes, 17 de abril de 2020

#Virus | La pandema de gripe, 1918-1920.

Hace 102 años, en 1918, millones de personas —se estima que en total fueron unos 50— morían a causa de los síntomas de la mal llamada gripe española. El virus, que pese al nombre no tuvo su embrión en España, fue espoleado por diversos factores del momento, como la desnutrición o la falta de higiene.


La enfermedad fue tan letal, sobre todo en el último trimestre de 1918, que provocó muchas más víctimas que la Gran Guerra. Pero la paradoja reside en que el mayor porcentaje de mortalidad no se concentró en personas mayores con enfermedades crónicas o niños, los más vulnerables, sino en los adultos jóvenes.


Los síntomas

Al principio, los síntomas eran los de una gripe convencional: fiebre, irritación de garganta o dolor de cabeza. Posteriormente, y de manera bastante repentina, los enfermos sufrían pérdida de audición, mareos, convulsiones  o visión borrosa. Por todo el cuerpo, asimismo, se propagaban unas manchas oscuras. La enfermedad actuaba con gran rapidez.

Campañas de prevención

Durante los años que duró la pandemia, en diversas esquinas de los espacios públicos podían observarse carteles que instruían a los ciudadanos acerca de cómo prevenir la #influeza, pero también otras enfermedades como la #neumonía y la #tuberculosis. Uno de los consejos era mantener las ventanas de los dormitorios abiertas.

La segunda oleada

En un recinto militar de Boston en los Estados Unidos se originó la segunda oleada de la pandemia, la más mortífera de todas y que se propagó entre septiembre y noviembre de 1918. Los expertos creen que en esos meses se registró una mayor cantidad de muertes debido a las condiciones que favorecían la propagación del brote.


Flota de abastecimiento

En algunos lugares como Detroit, se llevó a cabo una campaña de prevención antes de que la pandemia golpease a la ciudad. Las enfermeras del Departamento de Salud y la Cruz Roja trabajaron se dividieron en equipos para realizar visitas a domicilios particulares y encargarse de la preparación de la comida y el cuidado de los niños. La fotografía muestra a voluntarias de Motor Corps y Canteen de la sucursal de la Cruz Roja Americana en Detroit tras una jornada de trabajo.

Mascarillas obligatorias

Por motivos evidentes, el uso de máscaras se convirtió en obligatorio para todas aquellas personas que desempeñasen trabajos de atención pública, como bien demuestra esta imagen en donde se ve a enfermeras de la Cruz Roja tejiendo unas prendas. Valerse de mascarillas también fue una recomendación sanitaria que se hizo al resto de la población para evitar que la enfermedad se propagase con tanta facilidad.


Egon Schiele, víctima de la gripe

Fue uno de los artistas figurativos más importantes de la primera parte del siglo XX pero apenas alcanzó los 28 años de vida. Egon Schiele falleció en otoño de 1918 víctima de la gripe española que asoló Viena. Su mujer, Edith, había muerto tres días antes a causa también de la enfermedad. Este cuadro, titulada 'La muchacha y la muerte', representa dolor, tristeza y ruptura.


A diferencia de otras epidemias de gripe que afectan principalmente a niños y ancianos, sus víctimas fueron también jóvenes y adultos saludables, y animales, entre ellos perros y gatos.


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Michigan's deadliest year: Look back at 1918 flu pandemic
By Julie Mack | jmack1@mlive.com | Updated Sep 19, 2019; Posted Oct 15, 2018



A mysterious and horrifying disease

In Michigan and elsewhere, this form of influenza was unlike anything doctors and public-health officials had ever seen before. "It was a novel strain," Navarro said. Particularly horrifying was how quickly it struck young, healthy adults, "There were many reports of young adults who were perfectly healthy one day and then suddenly collapsed on the street the next day," wrote Katie Jones in a  2013 thesis for Western Michigan University's Lee Honors College.

Also terrifying, Jones wrote, were the disease symptoms. In addition to stuffy noses, sore throats, headaches, coughs, fever and achiness, flu victims experienced blood flowing from their ears, noses and eyes. Moveover, because of oxygen deprivation, the patients' skin would turn blue or black. 

When autopsies on flu victims were performed, doctors "were astonished to find that the heart and lungs were double their normal size in weight. They discovered that the influenza virus completely destroyed the lungs of its victims. The doctors noticed that the lungs were filled with a 'bloody frothing fluid' instead of air," Jones wrote.

Pandemic's third and fourth waves

The pandemic ebbed in the summer of 1919, although there were subsequent upticks in influenza in the fall of 1919 and again in the fall of 1920 -- the third and fourth waves of the epidemic, Navarro said. In 1919 and again in 1920, state records show about 3,000 people died of influenza, which is more than five times the number in 1917 before the pandemic began.

"It was the most deadly pandemic in recorded history," Navarro said. And it "absolutely could happen again," he added.


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